cine4girls. Arena y cal en Sitges

2714779757_241c9ac06bR: Rocknrolla. Supongo que a muchos el título de este post les sonará a canción de folclórica. A otros (a los que conozcan la vertiente gayer de la ciudad, básicamente), les sonará más bien a peli porno con profusión de penetración anal. Sabemos que lo segundo es lo que más se puede esperar de music4girls, pero nuestra intención es más bien poner bajo la lupa dos pelis que hemos visto en el Festival de Cine de Sitges: una buena y una mala, una de cal y otra de arena (pero no me pregunteis si la cal es buena o mala y lo mismo con la arena porque nunca me he aclarado con este refrán). Lo dicho: aunque aún me queden bastantes pelis por disfrutar en el Sitges, parece ser que la primera que vi nada más aterrizar en el evento puso el listón muy muy muy muy alto. Se trata de Rocknrolla, la vuelta al redil por todo lo alto de un Guy Ritchie post-Mado. Sigue leyendo

cine4girls. Wall-e

imagen111R: Desde la primera frase de este post es necesario hacer una declaración absoluta: music4girls estamos rendidos con Wall-E y, en general, con Pixar. Eso no impide que seamos críticos (o, al menos, que yo lo sea). Pero dejemos la traca para el final y empecemos por el principio. Lo nuevo de los creadores de Los Increíbles (esa cima que parecía insuperable pero que ha sido superada) es una delicia en todos sus sentidos. Ahora bien, dejaré que Estela se explaye al respecto de todo lo que el film contiene. Yo me voy a centrar en el principio y en el final. La apertura es, simple y llanamente, magistral. Una bomba de relojería lanzada a bocajarro contra las hordas de espectadores “familiares” y “casuales” que atiborran los estrenos de Pixar. Sigue leyendo

Tarantino a prueba de muerte

deathproofE: En Disney se llevaron una sorpresa hace unos años. El planeta del tesoro y Lilo y Stitch se estrenaron el mismo año. La primera era un película de, digamos, serie A para la productora y la segunda fue hecha como una película menor, un poco como de relleno. La cuestión es que a todos nos suena Lilo y Stitch -porque es toda ella adorable y lo único bueno que ha hecho Disney últimamente sin Pixar– y sin embargo, ¿alguien se acuerda de El planeta del tesoro?. Con esta introducción tan larga y quizá innecesaria vengo a decir que hay que tener mucho cuidado con las pretendidas “obra menores“, porque uno se puede llevar sorpresas. Hablo como fan de Tarantino desde sus inicios –Raül seguramente hablará como no-fan de Tarantino desde siempre, ahí está la gracia del post- y debo decir que yo consideraba Death Proof una obra menor, que de hecho es un poco como la vendían. Hasta que la ví. Sigue leyendo

Pet Shop Boys. A life in pop

psb-lifeinpopR: Ya tardaban en salir en este blog. Pero que le quede claro a todo el mundo: en music4girls somos fans de Pet Shop Boys. Muy pero que muy fans. Para empezar, yo pasé muchas pero que muchas tardes de mi infancia lloriqueando junto a la voz de Neil Tennant en el Behaviour: no tenía ni pajolera idea de qué iban aquellas canciones, pero ya sentía aquella melancolía que después me ha enganchado a tantas canciones y tantos grupos. El disco en cuestión me lo grabó mi tío en una cinta de aquellas en las que cabían varios discos, con la mala suerte de que por una cara tenía a los Pechos Boys (sí señor, mi tío lo escribió así y acostúmbrese ustedes porque vamos a referirnos a ellos de esta guisa de aquí en adelante) y por la otra a Duncan Dú (o como se escriba). ¿Surrealista? Sigue leyendo

Al salir de Harry Potter

harrypotterR: Que conste desde un buen principio que en music4girls nos pensamos incluso los títulos de los posts. En este caso, he elegido el título sabiendo que lo primero que va a hacer mi compañera es decir que los niños ya están muy creciditos para hacer de adolescentes (lo ha comentado al salir de todas y cada una de las películas de Harry Potter… ¡puede que incluso después de ver la primera!) y que esto ya parece Al Salir de Clase (con comparación HermioneRaquel Meroño incluída). Sea como sea, pongamos las cartas sobre la mesa: a mi me ha gustado Harry Potter de toda la vida. Bueno, de toda la vida, tampoco: cuando era pequeño no, porque no existía y en vez de Harry Potter teníamos a Teo, que no hacía magia pero también molaba. Así que al ponerme delante de las películas del niño mago soy de aquellos cabrones que dicen cosas como “es horrible, se han dejado una de la escenas más importantes del libro: el momento en el que Ron se toca la mejilla sutilmente después de hablar con Draco” y cosas por el estilo. Aunque, dentro de lo que cabe, suelo ser benevolente: no se puede ser de otra forma cuando eres consciente de que el material de partida no es de esos libros “difíciles de adaptar”. En la saga literaria todo es terriblemente visual, y eso que J.K. Rowlings nunca me ha parecido una buena escritora: más bien es una buena creadora de universos que ha conseguido encandilarnos a todos con un mundo original (o no, depende de quién opine), bello y sorprendente. Un mundo con más claroscuros de los que pueden parecer a primera vista. Ahora, digo yo, es hora de empezar a hablar de Harry Potter y La Órden del Fénix

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