gigs4girls. Soulsavers (19 de noviembre, Barcelona)

R: Dos expresiones comunes me vienen a la cabeza al pensar en el concierto que ayer dieron Soulsavers en la sala Razzmatazz 2 de Barcelona: “work in progress” y “progresa adecuadamente” (que son similares pero no necesariamente iguales). Vamos a empezar por la primera: sobre el escenario, quedó clarísimo que lo de la banda de Rich Machin y Mark Lanegan es como un ciclista de élite que, por ahora, sube, sube y sube sin saber exactamente en qué cota de calidad (máxima) se detendrán. Cierto es que ya han sobrepasado ese puerto de montaña en el que las bandas más acomodaticias suelen hacer la parada final y quedarse perpetuamente haciendo unas cañas. Tan contentos. Pero Soulsavers, no: ellos siguen ascendiendo, pedaleando… y el esfuerzo brilla en sus frentes mientras tocan en directo. Con esto quiero decir que aún se les intuye mucho trabajo por venir; pero que, en esta ocasión, el hecho de que sigan en movimiento implica subidas y bajadas de intensidad más que de calidad. En ocasiones, incluso, las imposturas que se les intuían en It’s not how far you fall, it’s how you land (no nos engañemos: para alcanzar lo genuino todos empezamos imitando) volvían a surgir como una erupción cutánea no deseada. Eso sí, seamos sinceros: como una erupción cutánea pasajera que no deja secuelas. Que no impide que la banda sigue explorando la brecha de sonido personalísimo que han abierto con el genial Broken: sobre las tablas, un festín de guitarras bien lubricadas, coros gospel vaporosos pero contundentes, teclados malditos, una percusión marcial y esquelética (que no raquítica) y, sobre todo, esa voz de Lanegan que encuentra el punto perfecto de tu espina dorsal para quedarse allá e ir produciéndote escalofríos ahora sí, ahora también. La celebración de una nueva religión que tiene chupitos de Jack Daniels en vez de vino y que tiene el rock sureño y pantanoso como melodía para el oficio.

En cuanto a la segunda expresión mencionada al principio de esta reseña, resulta que lo de “progresa adecuadamente” es una afirmación polimórfica,  aplicable a varios aspectos de lo visto ayer sobre el escenario. Para empezar, y a modo de pequeño apunte, hay que alegrarse de que Machin (que, recordemos: es el alma de Soulsavers, por mucho que Lanegan sea la cara… y la voz) por fin haya superado su propia timidez y haya pasado no sólo a formar parte de la primera línea de fuego (en su anterior concierto en Barcelona se pasó la mitad de la actuación escondido detrás de un ampli), sino a meterse en un papel (el de rockero esteta enfundado en su estilizado traje negro, con peinado hacia atrás incluído) que le sienta excepcionalmente y que, sobre todo, sigue trabajando en la línea de configurar la personalidad de una banda que no hace más que crecer. Por otra parte, lo de “progresa adecuadamente” también es aplicable a la formación en sí: si en el anterior párrafo hablábamos de los devaneos surgidos de la fabulación en directo de los temas de su anterior álbum, lo cierto es que fue sublime la rotundidad con la que sonaron temas de Broken como Death Bells, Some Misunderstanding, You will miss me when I burn y, sobre todo, ese Unbalanced Pieces que debería ser canción del año a la de ya. Para el final, cerrando el único bis de la banda, se guardaron ese Revival que, unas canciones después de la mencionada Unbalanced Pieces, sonó deslucido… Esperemos que, en el siguiente puerto de montaña, cambien el set list y dejen el plato fuerte para el final. Por lo demás, y pese a que se intuía un parte del público que estaba allá por Mark Lanegan (que eran los que se pasaron todo el concierto sin mover ni un dedo del pie pero que, al llegar a la canción original del cantante se desgañitaron cantando para que todos supiéramos que se la sabían de memoria), también se vio cláramente que la parroquia de los Salvadores de Almas es cada vez mayor. Ya se sabe: las religiones que perduran son las que crecen poco a poco. El resto, son sectas.

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2 comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: R: Dos expresiones comunes me vienen a la cabeza al pensar en el concierto que ayer dieron Soulsavers en la sala Razzmatazz 2 de Barcelona: “work in progress” y “progresa adecuadamente” (que son similares pero no necesariamen…..

  2. Muy buen concierto el de ayer. Mark Lanegan todo un señor, rotundo y brillante, y los Soulsavers atinados y con ganas. Sonó excelente. Salut!

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