discos4girls. Passion Pit – Manners

pp_mannersE: Vivir permanentemente el síndrome de Kassandra no es fácil, pero se lleva bien. Pero lo que se lleva un poco peor es padecer el “síndrome Black Kids“, que parece que va a ser algo que nos va a pasar y mucho en el futuro. Explícome. Como flipados de la vida que somos, Raül y yo nos enardecemos con todo lo que nos apasiona, cuando encima coincidimos con los gustos la cosa ya puede ser multiorgásimica (sms a elevadas horas de la mañana, mails, llamadas al trabajo inundados por el entusiasmo recíproco…). Ultimamente padecíamos una pequeña crisis (todavía no me explico lo de The Horrors, en serio), pero vinieron Passion Pit y nos curaron las heridas. Y nos devolvieron la ilusión de vivir. Si oir Sleepyhead por primera vez en aquel EP que ya forma parte de la historia de los hypes de cinco canciones fue alucinante, inundarse los oídos del pop disco de coros infantiles de The Reeling ha sido un gustazo del tamañano de Andalucía. Qué voces, qué sintes, qué energía, qué vitalidad y cuánto pop en una misma canción. Ojo, no nos hemos quedado solo con el single, Manners es, de arriba a abajo una obra de ofebrería dance pop de engranajes y soldaduras perfectos. Y no mentimos cuando decimos que si Animal Collective lo quieren, serán nuestro mejor disco del 2009. Porque hay tanta esencia music4girls en sus pistas que parece escrito por nosotros (a los que os lo pregunteis: no nos lo dedicó por San Valentín como hizo con Chunk of Change, que lo escribió para su novia -y para los que os guste el tomate indie, deciros que ya no están saliendo, que lo sé yo…). Make a light, Folds in your Hands o Let your love grow tall son canciones que ya forman parte del universo music4girls. Y sin embargo nos desconcierta la frialdad con la que ha sido recibido el disco entero, que no cesará de ser comparado con el EP. Que sí, que era muy chulo, ¡pero es que Manners entra mejor que un helado de vainilla a las seis de la tarde!

passion-pitR: Si es que, así son las modas, Estela, así es el mundo del moderneo. La última tendencia es tener en la boca la frase: “pues a mi me gustaba más el EP” (o “pues a mi me gustaba más la maqueta” en una variación especialmente odiosa). No sólo pasó con Black Kids, sino que ahí están también Glasvegas o La Bien Querida (que ya sé que todavía no hemos hablado de ella en music4girls… pero dadnos unos días). Y, hablando en plata: toca los cojones. Porque, con tanta tontería, cada vez se acorta más la duración de los hypes: antes al menos se les tumbaba en el segundo disco. Pero es que, ahora, los fusilan ¡en el primero! Pura injusticia. Porque Manners es inmenso. Inconmensurable. Colosal. Tremendo. Brutal. Magnánimo… Y puedo echar mano del diccionario de sinónimos y no parar. Puede que sea cierto que pierden frescura y ese sonido crujiente y sucio de Chunk Of Change. Pero, señoras y señores, Manners no va de eso: va de sintes burbujeantes y teclados espaciales y voces dramáticas que rozan el emo-dance (que me lo acabo de inventar y me quedo tan ancho) y coros de niños y baile y saltos y euforia y subidones e hiperbaladas y palmas… Y todo lo que puedas imaginar, la verdad. A mí, personalmente, me retrotae a 1993, mientras jugaba a Sonic CD (la entrega del erizo azul en el cacharro aquel que se enganchaba a la Mega Drive, que te valía una pasta y lo único que tenía de positivo es que los juegos tenían unas bandas sonoras de órdago). Manners suena a banda sonora de videojuego, justo a medio camino entre lo retro y lo futurista: entre la melancolía por el pasado y el abrazo de un futuro en el que los andróides no sólo soñarán con ovejas electrónicas, sino que incluso aprenderán a bailar y echar lagrimitas a la vez con temazos como The Reeling, To kingdom come (¿mi preferida?), Let your love grow tall o Little secrets. Así que dejémonos de poses, por favor. La sinceridad y la veracidad que se percibe en cada pliego emocional de Manners (porque sí, es música de baile, pero que va de los pies al corazón… a ningún otro lugar) no se merece el desdén indie. Se merece, como mínimo, que aprendamos a a hacer el moonwalk seguido de una triple voltereta mortal y acabemos postrados de rodillas delante de los teclados de Passion Pit.

2 comentarios

  1. suerte que ya avisáis que sois unos flipados y entusiastas, jajaja…¿os lo ponéis de fondo mientras hacéis posturitas de yoga?

  2. […] Phoenix – Wolfgang Amadeus Phoenixdiscos4girls. Dark night of the soul¿Quiénes somos?discos4girls. Passion Pit – Mannersomg4girls. Patrick Wolf, (casi) arrestado y […]

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