Retrospectiva. Britney Spears (I)

britney1R: El otro día, durante una cena con fondue y (mucho) vino, conversábamos Estela y yo sobre Michael Chabon, Dave Eggers y tendencias literarias americanas. La verdad es que estaría muy bien hablar de todo eso en music4girls, pero había algo en aquel momento que nos estaba impactando mucho más. Ya hacía tiempo que esperamos el nuevo “trabajo” (sigh) de Britney Spears (a partir de ahora: La Brinni), así que como preparación y mentalización me dio por bajarme el My Prerogative – The best of Britney Spears, disco que hacía de banda sonora a aquella cena (si a alguien le extraña el contraste entre La Brinni y el tema de conversación es que no nos conoce todavía). Con esta Retrospectiva, music4girls se propone reivindicar la figura de Spears como encarnación perfecta del mito pop postmoderno: nacimiento, auge y caida. Para empezar, en esta primera parte, ¿qué mejor que recordar los primeros tiempos de La Brinni, cuando aún nos creíamos eso de que la noche de bodas le podrían hacer la prueba del pañuelo y la superaría con un torrente de sangre virginal? Que mucho “baby hit me one more time” pero los únicos cardenales que tenía la niña eran los de los latigazos que sufría bajo el training de su señora madre.

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M.I.A. – Kala. Dame más gasolina… Toma más gasolina.

kalaE: Hace un par de años M.I.A nos sorprendía con su debut Arular, un disco de hip hop que no sonaba del todo a hip hop que destacaba por encima de todos los de su género por su frescura y originalidad. La pusieron en todas las portadas y el disco fue elegido casi unanimamente el mejor de su año. No era para tanto, pero tampoco molestaba. Arular sonaba a algo nuevo, divertido, era homogéneo sin ser cargante. En definitiva, era un disco AMENO.
Pero como todo hype, o todo boom, o todo bluff o lo que quieran llamarlo debe volver, la Mathangi “Maya” Arulpragasam nos deleita con la segunda entrega de sus inquietudes musicales y políticas, con la evidente intención de repetir el fenómeno que vivimos dos años atrás. La pregunta es, ¿ha repetido la fórmula?

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Stars… O qué bien que Canadá ya no exporta coñazos

stars01E: No inventaron la fórmula, y sin embargo cada vez que escucho algún grupo que en sus canciones alterna estrofas en voz masculina con estrofas con voz femenina establenciendo un diálogo musical pienso “mira, esto es como los Pimpinela“. Y la broma queda ahí. Lo que pasa es que hay maneras y maneras de hacer las cosas. Así, los hispano parlantes tenemos el estigma de Pimpinela y los canadienses, sin embargo tienen a Stars. Para que luego digan los estadounidenses que son aburridos y sosos.
Y es que ahora mismo no puedo pensar en otro grupo de pop del panorama actual con más clase que esta gente. Y la prueba son los títulos de sus discos y sus canciones, y si Set yourself on fire era tremendérrimo y en él había perlas musicales que se escondían bajo títulos tan sugerentes como What I´m trying to say o Your ex boyfriend is dead, el del último In our bedroom after the war es poesía pura. Y luego, claro está, estan sus canciones.

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myspace4girls. El fenómeno maispeis.

lilyR: Desde el principio, y Estela puede corroborar lo que voy a decir, me declaré en contra del fenómeno myspace (así, con minúsculas). Por ahí lo han dicho más de una vez: myspace es el mayor portal de contactos que existe. Y encima está camuflado como ejercicio de moderneo (al que se le está pasando el arroz, todo sea dicho). Además, yo siempre he sido “de escribir” más que “de poner fotos”, así que parecía que myspace y yo habíamos nacido para estar eternamente divorciados. Así las cosas, es normal que desde el momento en el que los declararon “la primera generación surgida del myspace“, gente como Beirut o Lily Allen me desagradaron. Profundamente. Y, mira tú por donde, un tiempo después no sólo tengo un myspace, sino que además me he rendido a las excelencias de Lily Allen como diva borracha (verla en el Summercase tirando cubatas al público de Arcade Fire fue un momento de epifanía) y, sobre todo, a las dulces partituras de Beirut. De un tiempo a esta parte, Elephant Gun se ha transformado en una canción perfecta para levantarme por las mañanas… y sus discos (bueno, su disco y su EP) en una inyección de optimismo cuando el día se vuelve ligeramente gris.

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Patrick Wolf – The Magic Position. No es gay (aunque ustedes piensen lo contrario)

magicpositionE: En music4girls nos encantan las listas (como a practicamente todo el mundo, ya, pero es que a nosotros nos gustan mucho). Y respecto al último trabajo de Patrick Wolf se me ocurren, así, de sopetón, dos listas de las que él sería el primero y una en la que figuraría aún no sé en qué posición, pero figuraba seguro. Las dos primeras serían la portada más fea de disco de 2007 (The magic position luce en portada a un Wolf teñido de rojo montado en un tiovivo surrealista en actitud así como un poco provocativa (sic) y la imagen podría haber sido sacada de cualquier novela de Stephen King. Todo ello aderezado con colores vivos, mucho rojo, amarillo y negro -osea la combinación perfecta para tener pesadillas). Un horror, vamos. La segunda lista en la que figuraría sería en la de mejor canción de 2007 (con permiso de Arcade Fire y LCD Soundsystem), y es que la canción que da título al disco es una pieza inmediata, divertida, alegre y brillante que entra sola. De esas que se te quedan en el subconsciente y te descubres tarareando de buena mañana en la cola de la frutería. La tercera lista en la que figuraría sería en la de mejor primera canción de disco de 2007, porque la percusión inicial de Overture, junto a ese violín delicado con una melodía súper pegadiza avisa de que va a sonar algo diferente que te va a encantar. Y así es.

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The Shepherd’s dog – Iron & Wine (en las venas)

ironwine-theshepherdsdogR: Empecemos con una declaración de intenciones: lo mío con Iron & Wine jamás podrá ser objetivo. Por múltiples razones. Pero, para empezar, porque es uno de esos pocos artistas que me agarran de las paredes del estómago y estiran hacia la boca de mi garganta. Lo que viene a decir que escuchar los discos de Sam Beam, para mí, es algo bastante visceral: como si este hombre escribiera las canciones que yo escribiría si tuviera una mínima idea de música. Pero la cosa no se queda ahí: más allá de lo subjetivo, los directos de Iron & Wine son exquisitos (al menos el que nosotros degustamos, eh, Estela?) y cada nuevo disco es una celebración de calidad y buen gusto. ¿Que es muy folkie? Sí señor. Claro que sí. ¿Y quién ha dicho que yo no sea muy folkie?

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Al salir de Harry Potter

harrypotterR: Que conste desde un buen principio que en music4girls nos pensamos incluso los títulos de los posts. En este caso, he elegido el título sabiendo que lo primero que va a hacer mi compañera es decir que los niños ya están muy creciditos para hacer de adolescentes (lo ha comentado al salir de todas y cada una de las películas de Harry Potter… ¡puede que incluso después de ver la primera!) y que esto ya parece Al Salir de Clase (con comparación HermioneRaquel Meroño incluída). Sea como sea, pongamos las cartas sobre la mesa: a mi me ha gustado Harry Potter de toda la vida. Bueno, de toda la vida, tampoco: cuando era pequeño no, porque no existía y en vez de Harry Potter teníamos a Teo, que no hacía magia pero también molaba. Así que al ponerme delante de las películas del niño mago soy de aquellos cabrones que dicen cosas como “es horrible, se han dejado una de la escenas más importantes del libro: el momento en el que Ron se toca la mejilla sutilmente después de hablar con Draco” y cosas por el estilo. Aunque, dentro de lo que cabe, suelo ser benevolente: no se puede ser de otra forma cuando eres consciente de que el material de partida no es de esos libros “difíciles de adaptar”. En la saga literaria todo es terriblemente visual, y eso que J.K. Rowlings nunca me ha parecido una buena escritora: más bien es una buena creadora de universos que ha conseguido encandilarnos a todos con un mundo original (o no, depende de quién opine), bello y sorprendente. Un mundo con más claroscuros de los que pueden parecer a primera vista. Ahora, digo yo, es hora de empezar a hablar de Harry Potter y La Órden del Fénix

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